Los depositarios digitales estarán obligados a contar con un capital mínimo de entre 50 millones de rublos ($0,6 millones) y 250 millones de rublos ($3,1 millones). La cantidad depende de la naturaleza de la actividad de la empresa, incluida la labor con libros mayores distribuidos abiertos y la garantía de las liquidaciones de las operaciones. El capital de los depositarios deberá ser líquido, y los activos financieros que lo integren deberán tener una alta calidad crediticia. Requisitos similares también se establecen para los operadores de plataformas electrónicas. Estos realizarán liquidaciones sobre activos financieros digitales utilizando una cuenta nominal. Las novedades entrarán en vigor 10 días después de la publicación del documento. Al mismo tiempo, el Banco Central acepta enmiendas al proyecto hasta el 10 de agosto.