El regulador planea reforzar la coordinación entre los reguladores nacionales que supervisan a los proveedores de servicios de criptoactivos (CASP). Prestará especial atención a la resiliencia operativa, los riesgos de externalización, la liquidez, la captación de fondos y la clasificación de los activos. ESMA también tiene previsto modernizar la información periódica que los CASP remiten a los reguladores nacionales y promover indicadores comunes de riesgo. Además, planea mejorar MIDAS. Se trata de un sistema centralizado de supervisión del mercado cripto para monitorear posibles abusos de mercado conforme a MiCA.