Instaron al Banco de Inglaterra y a la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido, junto con la CFTC y la SEC de Estados Unidos, a desarrollar enfoques para los activos tokenizados. Deben elaborar estándares para la custodia, la segregación de reservas y la protección de los derechos de los consumidores. Además, deben respaldar la competencia y la innovación en el ámbito de las stablecoins, los depósitos tokenizados y otros activos similares. Los ministerios de ambos países también les encargaron estudiar opciones de captación de capital transfronteriza en estos sectores. Sin embargo, su prioridad es garantizar jurídicamente los pagos de reservas a los tenedores de stablecoins incluso en caso de quiebra del emisor. Al mismo tiempo, el gobierno de Estados Unidos transfirió a Coinbase Prime 3,8 mil BTC (235,2 millones de dólares) y 30 mil ETH (53 millones de dólares). Estaban vinculados al narcotráfico. En marzo de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva que obliga a trasladar las criptomonedas confiscadas a un fondo de reserva estratégico. Estados Unidos posee 328,4 mil BTC (21,2 mil millones de dólares), es decir, el 1,6% de todas las monedas.